¿Existe alguna emoción que aprisione más el alma que la falta de voluntad para perdonar?
¿Qué haces cuando alguien te maltrata a ti o a quienes amas? ¿No arde dentro de ti el fuego de la ira, con llamaradas que saltan y consumen tus emociones? ¿O buscas alguna fuente de agua fresca y sacas de ella una cubeta de misericordia para liberarte?
No montes en la montaña rusa del resentimiento y la ira. Di: «Sí, me trató mal, pero voy a ser como Cristo. Yo seré quien diga: “Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen”».
- perdonando como Dios nos perdona - |
No montes en la montaña rusa del resentimiento y la ira. Di: «Sí, me trató mal, pero voy a ser como Cristo. Yo seré quien diga: “Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen”».
Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
Juan 13:14-15
Cuando Jesús nos dijo que orásemos por el perdón de nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores, sabía quién sería el que pagaría la deuda. Cuando colgado de la cruz exclamó: «Consumado es»… ¡la deuda se pagó!