Cuando las personas o los acontecimientos vienen contra nosotros para destruirnos, como Sanbalat y Tobías trataron de destruir a Nehemías y su obra, tenemos que estar firmes, confiados en que todo va a resultar para bien (vea Nehemías 4:20). Sea lo que fuere lo que estés atravesando, recuerda: “esto también pasará”.
Cuando surjan los problemas —y surgirán— no tenemos que suponer que el Señor va a intervenir y hacerse cargo de todos ellos sin nuestra invitación. Tenemos que orar y pedirle que cambie nuestras circunstancias. Después, debemos permanecer constantes y estables como lo hizo Nehemías, y ésa será para el enemigo la señal de su inminente caída y destrucción.
Cuando surjan los problemas —y surgirán— no tenemos que suponer que el Señor va a intervenir y hacerse cargo de todos ellos sin nuestra invitación. Tenemos que orar y pedirle que cambie nuestras circunstancias. Después, debemos permanecer constantes y estables como lo hizo Nehemías, y ésa será para el enemigo la señal de su inminente caída y destrucción.


