No hay mejor motivación que la sonrisa de tu hijo Pat Familia, Reflexión cristiana de motivación, Trabajo Ir a trabajar cada día es una bendición. Recuerdo tiempos en que el trabajo escaseaba, y el sólo hecho de conseguir un trabajo temporario, tal vez de uno o dos días, era una satisfacción. No obstante, la preocupación de la discontinuidad... Ver más Comparte: Facebook Twitter Google+ Stumble Digg