La maternidad me sorprendió en mi temprana juventud. Ya a mis 23 años, y justo el día de la víspera del primer aniversario de mi boda, nació mi primera hija. Tenerla en mis brazos cambió mi vida. Cuánta felicidad me daba mirarla, acunarla,...
Tener problemas difíciles no es una novedad, y tratamos de sobrellevarlos más allá del dolor que producen, pero cuando nuestra hija tiene problemas, el dolor se duplica. Una de las mejores armas con la que contamos las madres es el apoyo...