Jesús nos dice que el segundo mandamiento es amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Amar a los demás implica entrar en la vida de otros y compartir sus cargas cuidando y orando por ellos. Orar por los que están en medio de un profundo dolor hace dos cosas: nos humilla, cambiando nuestro corazón y actitud, y eso cambia sus vidas - Dios trabaja asombrosamente a través de la oración.
Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas
Jesús nos dice que el segundo mandamiento es amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Amar a los demás implica entrar en la vida de otros y compartir sus cargas cuidando y orando por ellos. Orar por los que están en medio de un profundo dolor hace dos cosas: nos humilla, cambiando nuestro corazón y actitud, y eso cambia sus vidas - Dios trabaja asombrosamente a través de la oración.


