Jeremías 11:20 nos dice que Dios prueba nuestros corazones, emociones y las facultades de la mente.
Cuando queremos probar algo, ¿cómo lo hacemos? Le ponemos presión para ver si hace lo que dice que hará; esperamos para ver si soporta la presión. Dios hace lo mismo con nosotros. Cuando oramos, pidiéndole que nos use y nos ponga en posiciones de liderazgo, su respuesta es: "Déjame probarte primero. Déjame ponerte a prueba".



