Oración por la Mujer
Gracias, Dios Padre Bueno, por el amor que nos tienes;
porque nos has creado a tu imagen y semejanza
en la condición de varón y mujer;
para que, reconociéndonos diferentes,
busquemos complementarnos:
el varón como apoyo de la mujer
y la mujer como apoyo del varón.
Gracias, Padre Bueno, por la mujer
y su misión en la comunidad humana.
Tendremos la victoria
Cuando las personas o los acontecimientos vienen contra nosotros para destruirnos, como Sanbalat y Tobías trataron de destruir a Nehemías y su obra, tenemos que estar firmes, confiados en que todo va a resultar para bien (vea Nehemías 4:20). Sea lo que fuere lo que estés atravesando, recuerda: “esto también pasará”.
Cuando surjan los problemas —y surgirán— no tenemos que suponer que el Señor va a intervenir y hacerse cargo de todos ellos sin nuestra invitación. Tenemos que orar y pedirle que cambie nuestras circunstancias. Después, debemos permanecer constantes y estables como lo hizo Nehemías, y ésa será para el enemigo la señal de su inminente caída y destrucción.
Cuando surjan los problemas —y surgirán— no tenemos que suponer que el Señor va a intervenir y hacerse cargo de todos ellos sin nuestra invitación. Tenemos que orar y pedirle que cambie nuestras circunstancias. Después, debemos permanecer constantes y estables como lo hizo Nehemías, y ésa será para el enemigo la señal de su inminente caída y destrucción.
¡Mi Dios se deleita en mí!
El Espíritu Santo le dio a David una revelación que es la clave para toda liberación. David pudo decir: "La razón por la cual Dios me libró de todos mis enemigos, de todos mis dolores y poderes del infierno, es porque soy preciado para Él. ¡Mi Dios se deleita en mí!", "Me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí" (Salmo 18:19). ¿Necesitas liberación? ¿Liberación de lujuria, de tentación o de alguna prueba? ¿Liberación de un problema mental, espiritual, emocional o físico? La clave de tu victoria se encuentra en este versículo. Dios se deleita en ti. ¡Eres preciada para Dios!
En el libro Cantar de los Cantares, el Señor dice de su novia: ¡Cuán justa eres y cuán agradable, oh amor deleitoso! (Cantares 7:6). Tres de las palabras hebreas en este verso son sinónimos: justo, que significa "preciado"; agradable, que se refiera a algo "placentero", y deleitoso. Estas palabras describen los pensamientos de Jesús hacia su novia como Él la contempla. Él la mira y dice: "¡Qué hermosa, dulce y encantadora eres. Eres preciada para mí, Oh amor!". A su vez, la novia alardea: "Yo soy de mi amado y su deseo es hacia mí "(Cantar de los Cantares 7:10). El significado aquí es, "Él corre detrás de mí con deleite. Él me persigue porque soy muy preciada para Él". Estos mismos pensamientos se encuentran en los Salmos: "Se complace Jehová en los que le temen y en los que esperan en su misericordia "(Salmo 147:11). "El Señor tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación" (Salmo 149:4).
En el libro Cantar de los Cantares, el Señor dice de su novia: ¡Cuán justa eres y cuán agradable, oh amor deleitoso! (Cantares 7:6). Tres de las palabras hebreas en este verso son sinónimos: justo, que significa "preciado"; agradable, que se refiera a algo "placentero", y deleitoso. Estas palabras describen los pensamientos de Jesús hacia su novia como Él la contempla. Él la mira y dice: "¡Qué hermosa, dulce y encantadora eres. Eres preciada para mí, Oh amor!". A su vez, la novia alardea: "Yo soy de mi amado y su deseo es hacia mí "(Cantar de los Cantares 7:10). El significado aquí es, "Él corre detrás de mí con deleite. Él me persigue porque soy muy preciada para Él". Estos mismos pensamientos se encuentran en los Salmos: "Se complace Jehová en los que le temen y en los que esperan en su misericordia "(Salmo 147:11). "El Señor tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación" (Salmo 149:4).


