Nosotros fuimos designados por Dios para sobresalir no para mezclarnos.
Pensemos en las miles de clases de flores en el mundo. Son flores, pero cada una es única en su especie. Pensemos en un bosque. A primera vista, todos los árboles parecen mezclarse. Sin embargo, cuando nosotros nos acercamos más, vemos que la forma de cada árbol es única. Cada tipo de árbol tiene hojas con un diseño distinto. ¿Por qué? La unicidad es parte de la creación de Dios.



