"Echa sobre el Señor tus cargas y él te sustentará."
Salmo 55:22
El rey David experimentó por sí mismo la necesidad de buscar la ayuda de Dios en momentos difíciles de su vida, y experimentó también el precioso resultado que se obtiene al dar este paso de fe. "Echar" es "soltar algo de manera que pase de un lugar a otro". Muchas veces entendemos la primera parte, venimos a Dios, pero no echamos sobre él todas nuestras cargas. Por falta de fe, nos resistimos a "soltar" todo el control de la situación y preferimos continuar llevando esas cargas sobre nosotros, como si Dios necesitara de nuestra ayuda.Se cuenta de un hombre que estaba parado en la carretera con un bulto en la cabeza, pidiendo que le dieran transportación. Finalmente alguien en un camión se detuvo, y el hombre subió a la parte de atrás. Sin embargo continúo llevando el bulto sobre su cabeza en lugar de ponerlo en el piso del camión. Muchas veces esto nos sucede a nosotros en el aspecto espiritual, y por eso continuamos cargados.Jesús nos invita a venir a él en busca de ayuda y descanso. En Mateo 11:28-30 nos dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."En este pasaje encontramos tres aspectos muy importantes:

