Moisés Mendelssohn, el abuelo del conocido compositor alemán, estaba lejos de ser un hombre guapo. Además de ser bajo, tenía una grotesca joroba. Un día visitó a un comerciante de Hamburgo que tenía una hija encantadora llamada Frumtje. Moisés se enamoró desesperadamente de ella, pero a Frumtje le repugnaba su aspecto deforme. Cuando llegó el momento de irse, Moisés reunió todo su valor para subir las escaleras hasta la habitación de ella y tener una última oportunidad de hablarle. Aunque ella era una visión de celestial belleza, a él le causó profunda tristeza que se negara a mirarlo. Después de varios intentos de entablar conversación, le preguntó tímidamente si ella creía que los matrimonios se hacen en el cielo.
Carta de amor
Te conozco perfectamente bien... Salmos 139.1
Sé cuando te sientas y cuando te levantas... Salmos 139.2
Todos tus caminos me son conocidos... Salmos 139.3
Pues aún tus cabellos están todos contados... Mateo 10.29-31
Porque fuiste creada a mi imagen... Génesis 1.27
En mi vives, te mueves y eres… Hechos 17.28
Sé cuando te sientas y cuando te levantas... Salmos 139.2
Todos tus caminos me son conocidos... Salmos 139.3
Pues aún tus cabellos están todos contados... Mateo 10.29-31
Porque fuiste creada a mi imagen... Génesis 1.27
En mi vives, te mueves y eres… Hechos 17.28
Amor Eterno
Si tú sabes que te amo,
te protejo y te defiendo
Soy Amor, siempre lo he sido
nunca dejaré de serlo.
Soy tu Padre Celestial
por tí y por los tuyos velo;
aunque tú me seas infiel,
Yo siempre fiel permanezco.
¡Es tanto lo que te amo!
Nunca podrás comprenderlo
por eso me gozo en tí
cuando me dices : te quiero.
Me agradas cuando me hablas,
cuando te tomas tu tiempo
para confiar en Mí
todo lo que llevas dentro.
Sigue confiando, espera,
sigue amándome y sirviendo;
son aquellos que me aman
los que llevarán el premio.
Hablando con el Señor
Gracias, amado Señor Jesús,
Por todo cuanto me diste en el año que termina,
Gracias por los días de sol y los nublados tristes.
Por las tardes tranquilas y las noches oscuras.
Gracias por la salud y por la enfermedad,
por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me prestaste y luego me pediste.
Gracias Señor, por la sonrisa amable y por la mano amiga,
por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce,
por las flores y las estrellas,
por la existencia de los niños y de las almas buenas.
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las inquietudes,



