Había una vez un niño que había perdido a su mamá en medio de una feria muy concurrida. Quienes lo escucharon llorar, en un intento de ayudarlo, le preguntaron cómo era su madre, y el niño contestó: "Mí mamá es la más hermosa de todas las mamás".
Después de haber buscado entre las mujeres más hermosas de la feria, la madre del pequeño no aparecía. De pronto, de entre la multitud, salió una pequeña mujer, desgastada por el tiempo y el duro trabajo. Su rostro surcado de arrugas, sus manos ya huesudas, su espalda encorvada y sus viejos vestidos, eran su único adorno. El niño al verla, exclamó: -"¡Esta es mi mamá! ¿No les dije que mi mamá era la más hermosa de todas las mamás?"



