"Dios hace que todo se resuelva del mejor modo" (Scholefield).Esta afirmación nos lleva a la reflexión, especialmente en los momentos en que no todo sale como quisiéramos. Entonces surge la pregunta inevitable: ¿La tragedia puede ser buena? ¿Es bueno tener mala salud? ¿Es bueno el desconsuelo? ¿Es buena la frustración? ¿Por qué permite Dios que estas cosas nos golpeen?
Al buscar una respuesta de Dios a estas preguntas, me encuentro con Romanos 8:28, que dice: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados" (Reina Valera). Mirando otras versiones de la Biblia, se amplía el entendimiento de esta palabra:
- "Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito." (Biblia al día)
- "Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio." (B Jerusalén)
- "Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que le aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan." (B Lenguaje Sencillo)


