La risa
Dice la Biblia: "Nuestra boca se llenará de risa". Sal 126:2. La risa une a las personas y es la distancia más corta entre dos personas, especialmente en el matrimonio.El sentido del humor tiene diferentes enfoques. Algunas personas se ríen a carcajadas con las payasadas de los Tres Chiflados, mientras que otras disfrutan del humor más del tipo intelectual, como el de Woody Allen. La investigación moderna indica que la gente con sentido del humor tiene menos síntomas de enfermedades físicas que la que no lo tiene. Por supuesto que esta idea no es nueva. Desde los tiempos del rey Salomón, la gente ha sabido y ha aplicado los beneficios curativos del humor. Como nos dice Proverbios: "Gran remedio es el corazón alegre" (17:22).
Tips de belleza
Si escribes la frase "tips de belleza" en un buscador de páginas web, seguramente obtendrás innumerables resultados con consejos de toda clase. Los hay ultra modernos, que usan tecnologías de última generación. Otros, en cambio, recurren a la sabiduría milenial. También se categorizan por edades: si tienes piel joven o madura, si quieres un look "teen" o de eterna juventud, tengas la edad que tengas.Existe una sabiduría que es eterna, y a ella recurrimos aquí.
Belleza en el rostro:
El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Pro 15:13 . ¿Cuál es el secreto de un rostro hermoso? El gozo del corazón, la alegría del espíritu. Nada produce ese gozo permanente, sino el vivir amando al Señor Jesús.
Salud:
No seas sabio en tu propia opinión; más bien,
teme al Señor y huye del mal. Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser. Pro 3:7,8. Podríamos encuadrar este consejo como "medicina preventiva".
Aquí hay otro: La mente tranquila es salud para el cuerpo, pero la envidia causa enfermedades. Pro 14:30. Dios es la única fuente de paz verdadera para tus pensamientos.
¡Lo mejor está por venir!
Mi esposo tiene una cualidad que me alienta. Es capaz de ver el potencial de las cosas. Cuando compramos nuestra casa, había tanto por reparar, tanto por tirar abajo y volver a construir, que era difícil creer que podría ser un lugar habitable para una familia con tres niños pequeños. Sin embargo, él veía las posibilidades de mejoras, lo diseñaba en planos y en su corazón, en intimidad con el Señor. Hoy, después de varios años, disfrutamos de nuestra casa amplia, luminosa y siempre llena de amigos de nuestros hijos. Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no podamos verlo.